Tour: covid y digital

Por delante quedan 3.470 kilómetros y un enemigo invisible, la Covid-19, que nada tiene que ver con el sufrimiento con el que los ciclistas están habituados a convivir. Los 22 equipos pedalearán duro, repartiendo sus esfuerzos entre un total de 21 etapas. El punto de partida, este sábado 29 de agosto, se ubica en la glamourosa Niza, y la llegada, en los míticos Campos Eliseos de París, el 20 de septiembre. Los ciclistas tendrán aliados en su titánica labor: los cuidados sanitarios especiales contra el coronavirus y, por supuesto, una notable infraestructura tecnológica. Todo está a punto: arranca el Tour del covid y la apuesta digital

El apoyo tecnológico

Los ciclistas de nuestro tiempo, y sus entrenadores, no se dejan guiar por sentimientos y sensaciones. Ahora tienen una ayuda tecnológica de gran envergadura que acota en gran medida sus posibilidades. Dos de sus apoyos fundamentales son el casco y, sobre todo la bicicleta. Los protectores de la cabeza son cada vez más aerodinámicos y transpirables, en una verdadera apuesta digital.

Egan Bernal , el joven colombiano vencedor del Tour 2019, que este año vuelve a competir

En cuanto a la bicicleta, se ha convertido en un dispositivo inteligente que tiene en el potenciómetro una de sus claves. Gracias a él, los ciclistas y sus equipos pueden conocer la potencia de cada pedaleada, medida en vatios. Unos sensores colocados en lugares como el sillín, llegan a generar unos 150 millones de datos por etapa que permiten a los especialistas conocer los rendimientos y plantear estrategias,

Esa información permite dosificar mejor los esfuerzos, tarea en la que se emplean modelos matemáticos que aconsejan a los ciclistas los mejores momentos para atacar o quedarse en el pelotón. Cada participante tiene en su manillar un pequeño ordenador de a bordo que escupe datos que justifican sus acciones. Todo en unas bicicletas que, por indicación de la Unión Ciclista Internacional, deben pesar 6,8 kilos como mínimo.

Tour virtual

El big data que genera el Tour no solo se pone al servicio de los deportistas. También se usa para que los espectadores obtengan detalles de lo que ocurre, concretados en estadísticas que se ofrecen en tiempo real por las televisiones (TVE y Tdp en España) además de las redes sociales.

El flujo informativo va dirigido especialmente a los que se quedan en casa. Los aficionados que se sitúan en los arcenes de las carreteras, tan importantes para el evento deportivo, representan este año un serio problema ante los contagios del coronavirus. Estamos en el Tour del covid y eso implica incertidumbres con respecto al comportamiento de esta pandemia mundial.

Previo a la competición real, y por espacio de varias semanas, los aficionados más proclives a la tecnología, pudieron disfrutar de la competición virtual. El Tour de Francia, es el videojuego oficial de la ronda gala, que crea la productora Cyanide Studios. Este año ha contado, entre sus novedades, con una nueva mecánica que permite al jugador participar como si estuviera en el pelotón.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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