El data-driven es esencial en la gestión deportiva

Estudiar datos del juego es básico en la gestión de una entidad deportiva /Foto Universidad ORT

En muchos de nuestros artículos hemos informado y apostado por la importancia de la analítica de datos en el mundo del deporte. En esta ocasión queremos ir un poco más allá para, desde un enfoque más global, valorar la trascendencia de los datos en la gestión integral de las organizaciones deportivas. Aunque esta perspectiva es más propia de clubes grandes, tanto la filosofía, la forma de estructurarse como algunas de las herramientas tecnológicas que se deben usar, son similares igualmente para los pequeños. Con esto quiero decir que el data-driven es fundamental para cualquier dimensionamiento.

En primer lugar, hay que decir que el data-driven es tanto una fórmula de gestión como una cultura. El secreto consiste en colocar los datos al frente como brújula que guía la forma de operar. Esta simple afirmación guarda tras de sí una enorme complejidad cuando una organización deportiva adquiere el compromiso de efectuar un proceso verdadero de transformación digital. Creo, como se asegura en este artículo de El Economista sobre el fútbol mexicano, que hay tres niveles de gestión. La gestión deportiva, la económica y la de los fans, siendo esta última una categoría muy ligada al deporte que, como tal, no existe habitualmente en otras empresas.

Digitalización

Si bien las categorías citadas son las que son, lo que debe quedar claro es que la transversalidad y el enfoque integral se sitúan por encima de cualquier estructuración posible. La interrelación de los agentes que participan en cualquier proceso productivo o de creación genera una configuración de base sobre la que se asienta toda la complejidad del funcionamiento.. De su comprensión y control depende el éxito o fracaso del trabajo que se realiza en pos de unas metas, que en el caso del deporte, son dos: el éxito deportivo y la rentabilidad económica.

En la época actual, cuando hablamos de data-driven no tenemos más remedio que sacar a relucir el hecho de la digitalización. Los datos en una dimensión masiva no se consiguen sin herramientas digitales. Los softwares, la capacidad de computación, las comunicaciones potentes y el cloud definen nuevos procesos. La digitalización se convierte en la columna vertebral de la empresa que define, ejecuta y contabiliza los resultados de las tareas. Esta infraestructura que soporta la arquitectura de la organización es a la vez el motor que impulsa el crecimiento.

Gestión deportiva

Mike Budenholzer, entrenador de la NBA / Foto Blogdebasket

Este es el verdadero epicentro. Es el factor clave alrededor del cual gira todo el mundo en el sector deportivo. En el artículo de esta semana que escribimos tras la entrevista con el experto Raúl Peláez, aportamos un apunte esencial. Los datos tienen valor en la medida que sirven para mejorar el trabajo del entrenador. Este es un pilar a partir del cual se construye todo lo demás. Pero si ampliamos el foco, estamos obligados a hablar de cuerpo técnico, directiva, deportistas y especialistas en la tecnología digital. Finalmente, se trata de que toda la organización ( y es lo que queremos decir) trabaja por y para que los resultados deportivos sean los mejores posibles.

Así es el mantra. Si lo reducimos al máximo, y desde la perspectiva de la gestión deportiva en la era digital, cualquier función de los componentes de la organización influye en mayor o menor medida en el resultado deportivo. El estudio permanente de los rendimientos deportivos y de salud de los jugadores a través de distintas plataformas es una función concreta pero compleja muchas veces. La capacidad de los recursos tecnológicos disponibles depende de un presupuesto. El presupuesto crece o no en función de la capacidad financiera que está ligada a los ingresos. Y los ingresos fluctúan dependiendo, en buna medida, de los resultados deportivos que se consiguen.

Gestión económica

Los directivos son claves en la gestión económica de los clubes /Foto de la web Iberonex

En un esquema muy esencial, cualquier economía se dilucida en función de los ingresos y los gastos. En una entidad deportiva, existe un factor de estabilidad que es su reputación. Este elemento va íntimamente ligado a valores cualitativos intangibles como el seguimiento de los aficionados. Contablemente podría ser su fondo de comercio. Sobre este activo se suele asentar una parte muy reseñable de la gestión, como veremos en el próximo apartado. Los resultados deportivos provocan habitualmente la oscilación de los ingresos. A temporada completada, estos se incrementan o no en función de lo bien o mal que se haya cerrado deportivamente hablando.

Las entradas, el merchandising, los derechos televisivos, los ingresos por competiciones, transacciones de deportistas… son algunos de los conceptos que generan entradas de recursos económicos. En el capítulo de gastos o de inversión tenemos una estructura profesional de trabajadores, cuadros medios más dirección junto a unos proveedores que ayudan en el trabajo a realizar. Los activos inmobiliarios y las amortizaciones completan un enfoque contable general de la parte económica. En este sentido, las diferencias en cuanto a la gestión de otro tipo de empresa es pequeña.

Gestión del fan

Los aficionados, uno de los valores fundamentales de las entidades deportivas / Foto Homefans

Este apartado, como sugeríamos párrafos arriba, merece capítulo aparte. Atender a un fan no es atender a un cliente en su enfoque de pre-venta y post-venta. La ligazón de los aficionados con sus clubes o deportistas va mucho más allá de un tipo de relación trivial. Son sentimientos, tradiciones, experiencias… y una serie de aspectos intangibles que exigen mucho tacto y gestión lúcida. La revolución tecnológica de los últimos años ha dado a aficionados y entidades deportivas una serie de instrumentos que han dinamizado y catapultado la comunicación entre ambos.

Las redes sociales especialmente han puesto en otra dimensión ese contacto ‘casi sagrado’ para muchos. Obtener de este vínculo un apoyo y unos ingresos no es tarea sencilla, y sí ineludible. Sistemas como los NFT (non fungible tokens) o los tokens (criptomonedas) añaden una línea de actuación que redunda en el cuidado de los forofos. Son los nuevos vínculos de una conexión tan necesaria que garantiza, o no, la pervivencia de las organizaciones deportivas hacia el futuro. Si los fans están contentos porque la parte deportiva va bien, es estupendo, aunque el verdadero reto es alimentar su permanencia aunque no vengan bien dadas.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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