Cinco razones de por qué el sector Sportstech en España no termina de arrancar


Cinco razones de por qué el sector Sportstech en España no termina de arrancar


Cinco razones de por qué el sector Sportstech en España no termina de arrancar




(Simulación mediante IA de un grupo de emprendedores)

Los sectores productivos son las áreas en las que se clasifican las actividades económicas que existe en una zona geográfica determinada. Las tres grandes áreas clásicas son la primaria (agricultura) la secundaria (industria) y la terciaria (servicios). Desde esta manera de concebir la economía, las empresas tecnológicas dedicadas al deporte, como tal, no serían más que un subsector a lo sumo. Hablar de sector, sin embargo, es una forma habitual y probablemente poco académica de definir la presencia más o menos organizada de una actividad en una zona económica concreta. En ese sentido, el sector Sportstech en España, efectivamente, no termina de arrancar, como aseguramos en el titular. Este estancamiento por lo tanto tiene una difícil aceptación desde nuestro punto de vista cuando, por una parte, el deporte en España cuenta con una presencia muy notoria como industria; y por otra, cuando las coordenadas que fomentan las startups en otros sectores, no se dan en el caso de la actividad deportiva. Veamos las razones, cinco en concreto, que entendemos ocurren.

Primera: inversión

Cuando un sector o ecosistema tiene consistencia como tal, suele venir acompañado de cifras considerables con respecto a la inversión. En el caso español, ese dato no existe refrendado por algún organismo público o privado. En DT-Deporte Tecnológico, no obstante, hemos dado cuenta en alguna ocasión de datos correspondientes a un marco mayor, el europeo y mundial. La inversión registrada en todo el planeta en cuanto a startups del entorno deportivo en el ejercicio de 2022 fue de más de 10.000 millones de dólares, según la consultora alemana SportsTechx. En el listado de los países más inversores, España desapareció el año pasado. Parece claro que la economía española no tiene entre sus prioridades apostar su dinero por la tecnología desarrollada por emprendedores para el sector deportivo. El sector Sportstech en España necesita fuentes de inversión, bien de inversores privados, capital riesgo o a través de programas de la administración. Existen, aunque pocos, ejemplos muy reseñables como es el caso de Crowdsport, entre cuyas actividades figura la de realizar un barómetro sobre la inversión en el sector deportivo.

Segunda: talento

Parece bastante claro que el nivel medio de la preparación de los profesionales en España en el ámbito tecnológico es adecuado. Sin embargo, según distintas estadísticas que circulan por ahí, ha habido momentos en los que se han registrado hasta 300.000 puestos de trabajo relacionados con la tecnología que no se han podido cubrir en el mercado laboral español. Y si este es el marco general de referencia en lo que a puestos de trabajo especializados en el ámbito tecnológico se refiere, no podemos concluir por lo dicho hasta ahora que en el entorno Sportstech la cosa esté mejor, dado que el nivel de inversión en lo que a startups deportivas se refiere es bajo como ya hemos visto. Cuando hablamos de trabajadores especializados, nos referimos a: ingenieros, diseñadores, desarrolladores de software y otros profesionales que puedan ayudar a crear soluciones innovadoras para el sector.

Tercera: centros de investigación

Si la formación básica para desarrollar actividad en el entorno emprendedor deportivo está razonablemente bien atendida como muestran algunas ofertas (por ejemplo en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla) de lo que no podemos decir lo mismo es sobre la existencia de centros de investigación centrados en la tecnología deportiva. El hecho es que sin investigación de nivel para este campo, es muy difícil que se den propuestas disruptivas. Se puede concluir, no obstante, que en el mundo universitario español hay departamentos de facultades o escuelas universitarias que van en esa línea, pero es de imaginar que con serias limitaciones para ofrecer diseños y productos realmente competitivos en el concierto mundial. Eso limita, por otro lado, la falta de competitividad con los agentes que forman las redes internacionales de investigación en las que la apuesta por la Sportstech es mucho más decidida.

Cuarta: marco legal

Los entornos competitivos requieren de un marco legal que los ampare y sirva de impulso para progresar y generar riqueza. Existen programas en este sentido como, por ejemplo, el denominado ‘España emprende’, que tiene unos objetivos para potenciar el emprendimiento. Si efectuamos una búsqueda de este tipo de normativa de apoyo al emprendimiento, pero en sectore deportivo específicamente, no encontramos nada. La responsabilidad está compartida en este terreno entre las distintas administraciones, central y autonómica sobre todo. También es cierto que las entidades que rigen el deporte en España, así como los grandes clubes deberían empujar para que los responsables de las administraciones trabajen en pro del desarrollo de los inversores, formadores y emprendedores en el deporte.

Quinto: entorno mediático

La difusión de las realidades es una manera de contribuir a que los ecosistemas tecnológicos tengan una mayor proyección. Es una de las razones de la existencia de este medio. Dar las noticias sobre proyectos, empresas y otras cuestiones relacionadas con el sector Sportstech en España es una manera de expresar la singularidad de este sector con respecto a otros. Para ello, además de que haya medios con voluntad de cubrir esta información, también tiene que darse la predisposición de las fuentes a comparecer. Y no es el caso. Existe poca costumbre en comunicar, no solo por parte de los pocos o muchos emprendedores y startups que haya, sino también por la de los clubes, federaciones etc para atender la especialización que, en nuestro caso, DT-Deporte Tecnológico aporta.

La visión de DT-Deporte Tecnológico

Hasta aquí las razones que desde nuestra perspectiva de medio humilde hemos atisbado. Obviamente, el que nosotros aportemos nuestro punto de vista no va a suponer ninguna modificación obvia ni inmediata. El que el sector Sportstech en España no arranque es una situación que trasciende la observación periodística pues implica a demasiados agentes. Los grandes niveles competitivos en los que el deporte español se mueve a nivel mundial exigirían un desarrollo tecnológico propio más acorde con los buenos resultados que dan sus deportistas.

Cuando el impulso interno no da la talla, queda claro que las necesidades crecientes de tecnología que demandan los clubes, federaciones y deportistas en España se suplen con soluciones que tienen que venir de otros países. Y eso es lo que realmente ocurre. Verdaderamente eso no supone un pecado mortal, pues nos situamos en un mercado global, pero sí es una situación a mejorar porque existen muchos motivos por rendimiento deportivo, tradición y afición como para responder desde casa.

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