La tecnología en el deporte provoca cambios continuos, rápidos y profundos

El deporte ha observado muchos cambios debido a la influencia de la tecnología

Creo sinceramente que la media de las personas que están involucradas en el deporte, en mayor o menor medida, no es consciente de lo que progresivamente la tecnología provoca en él. Tecnología es sinónimo de cambios. Es así. Pero, además, se trata de cambios constantes, cada vez más rápidos y con claras consecuencias en varios aspectos, y no precisamente en los aspectos menos indispensables sino en sus pilares fundamentales.

La celeridad y la profundidad de los cambios tecnológicos son dos características claves de lo que representa la irrupción de las innovaciones digitales en el mundo del deporte. Por otra parte, la plasticidad y la eficiencia de los nuevos sistemas permiten ser más flexibles con consecuencias inmediatas en asuntos que podrían parecer inalterables en el tiempo, pero que ahora se demuestran que no lo son. Hablamos, como consecuencia, de modificaciones en elementos esenciales del deporte como: la economía, el rendimiento atlético, la normativa del juego, las relaciones con los aficionados…

Mañana todo será diferente, y pasado

La inestabilidad es una consecuencia derivada de la evolución de los acontecimientos en la transformación digital. Por eso, no se puede nunca aspirar a gestionar contextos estables. Eso es debido a que continuamente aparecen novedades que mejoran o sustituyen sistemas ya existentes. El secreto desde el punto de vista de la gestión es ser conscientes de los escenarios vulnerables, lo que fuerza a los gestores a acertar en las inversiones y a preservar recursos para el futuro.

Julian Nagelsmann (con el trofeo) junto a su equipo técnico / Foto Bayer Munich

Normas: Julian Nagelsmann, entrenador del Bayer Munich, cree que el juego del fútbol mejoraría si los entrenadores tuvieran la posibilidad de entrar en contacto directo con los jugadores en el transcurso del partido a través de auriculares. No sé cuán cómodo tiene que ser jugar con un artefacto en la oreja, pero la idea incluye en potencia una propuesta de cambio. Esta propuesta no ha cuajado, pero nadie quita que se convierta en realidad de aquí a un tiempo. La cuestión es que ese tipo de alteraciones provocan nuevos escenarios normativos. Como uno muy claro que se acaba de terminar de cocinar: el uso de la tecnología para la detección del fuera de juego, previsto para el Mundial de Qatar este mes de noviembre.

Economía: el director general Deportivo del Sevilla FC, Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, en una de sus reflexiones respecto a la analítica del dato, confesó que las transacciones económicas de los jugadores de la élite se movían por horas, debido a los cambios en los datos. Como pasa en la bolsa. Estos ejemplos, citados hasta ahora, nos subrayan las variaciones posibles de situaciones que en su tiempo se consideraban inalterables Efectivamente, la variabilidad es una característica de la acción que golpea contra lo establecido tradicionalmente. Por eso cuesta mucho ir contra el inmovilismo. Pero es normal, el ser humano es, en líneas generales, poco dado a las mudanzas.

Monchi, director general Deportivo del Sevilla FC en una visita a Zagreb / Foto Sevilla FC

El deportista

Las variaciones sociológicas son fruto de movimientos incesantes que cuajan con el tiempo. Lo que sostenemos en este artículo, es que esas permutas se agilizan sobremanera, ahora, debido a la tecnología. Podríamos, quizás a través de una tesis doctoral, calcular cuál fue la media de tiempo que necesitó un cambio en la sociedad hace un siglo y cual requeriría actualmente. A nadie le sorprendería el que se concluyera que los avances de antes fueran mucho más lentos que los de nuestros días.

Probablemente, si lo analizáramos en profundidad, encontraríamos dos motivos que justifican la aceptación de los cambios tecnológicos: mejoras en la utilidad y eficiencia económica. Aquí un ejemplo básico: encontrar alguna información desconocida cuesta décimas de segundo en Google y antes exigía bastante tiempo para consultar libros, algunos de los cuales no los teníamos al alcance.

Deportista: el atleta es el centro sobre el que gira la industria deportiva. Sin hombres y mujeres que sorprendan por su poderío físico al resto de los mortales, el deporte no habría crecido como un foco de entretenimiento tan extraordinario como el que es actualmente. El propósito del ser humano en la actividad deportiva se basa en la idea de rendir más. Ser más rápido, más fuerte, meter más goles, subir más alto, avanzar más y más… Si ponemos el ejemplo de los 100 metros lisos, cuyo récord tiene en su poder Usain Bolt con 9,63 segundos, ¿albergaríamos la idea de que podría alguna vez correrse esa distancia en cinco segundos? Parece imposible, pero nunca se sabe. Quizás la cosa cambie y en un momento dado se permita que los seres humanos incorporen dispositivos cibernéticos que los hagan más veloces. Hablamos de prototipos tipo ciborg. ¿Serán estos habituales en el deporte allá el año 2100? Quien sabe…

El público

La evolución de los acontecimientos no tiene tiempos de descanso. Los esquemas que nos valían hace tan solo 10 años, han quedado amortizados. Hace diez años, seguía sorprendiendo el modelo de la web 2.0, que ha sido la base de las redes sociales. Desde hace aproximadamente un año, se abre paso la denominada web 3.0, que es la base de nuevos objetivos tecnológicos como el blockchain, el mateverso o los NFT. Este tipo de avances, sin duda, inciden en la manera en la que se involucra la gente con el deporte.

Público seguidor del San Francisco Giants, de la MLB / Foto San Francisco Giants

Público: El deporte está concebido para el entretenimiento. Sin embargo, incorpora una cuota de apasionamiento que va mucho más allá de lo que implica pasar un rato entretenido. Ese añadido, efectivamente, se sitúa en el territorio de la pasión, no hay duda. A día de hoy, los desarrollos tecnológicos han confeccionado plataformas que, como nunca antes, acercan a los aficionados con sus equipos o jugadores favoritos. Ahora es más probable conectar con ellos. La participación ha crecido y por lo tanto la influencia de los aficionados en el día a día de las entidades deportivas. Por ejemplo, antes de la existencia de las redes sociales era muy difícil conocer cuál era el posicionamiento de los aficionados en una determinada coyuntura, puesto que no existían vehículos de comunicación. Ahora es bastante más sencillo influir en los clubes por parte de los forofos. Y eso es algo que ocurre gracias a la tecnología.

Rezaba una antigua publicidad Impossible is nothing. Pertenecía a una marca deportiva (hay polémica de si Nike o Adidas). En el eslógan se subrayaba la capacidad de los deportistas de ir siempre a más, sin límite posible. La eterna duda es si existe un listón imposible de salvar. No lo sabemos, ahora bien, lo que tenemos claro es que el avance hacia ser siempre más y mejor, lo potencia ahora y lo hará más, la tecnología. No hay duda.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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