«Queda mucho valor que extraer de los datos del fútbol»

Elías Zamora, director del Departamento del Dato sevillista / Foto Sevilla FC

Elías Zamora, físico, es uno de los talentos científicos del Sevilla FC. Formó recientemente parte de una comitiva del club sevillista que viajó hasta India. Visitaron en concreto la región de Bangalore, uno de los enclaves de desarrollo tecnológico más sobresalientes del mundo actual. Acudir a esta zona del planeta y zambullirse en la experiencia, puede ser como descubrir una especie de lugar de peregrinación equiparable al mítico Silicon Valley, en California, EEUU. Tras estos días, repletos de contactos con empresarios, representantes institucionales y emprendedores, Zamora reflexiona con DT acerca de lo logrado en el viaje y también sobre el enorme valor que se puede extraer del dato. No en vano, es el director del Departamento del Dato del club del barrio de Nervión en la capital hispalense.

El punto de referencia de la expedición del Sevilla FC, que encabezó el presidente del club, José Castro, fue el FC Bengaluru United, entidad con la que los sevillistas están hermanados. A partir de ahí, la agenda en lo que a los encuentros tecnológicos se refiere (los más importantes) se completó de la siguiente forma. Realizar una visita a la central de Infosys, establecer contactos con el invernadero de startups del deporte más importante de toda Asia, con plaza en Bangalore; y, por último, celebrar un hackathon, «el primero que organizan clubes de fútbol en todo el mundo», sostiene Elías Zamora.

«Relación más profunda»

Además de los datos, de cómo extraer el valor de los mismos, el director del Departamento del Dato sevillista gusta de enfocar su tarea desde la perspectiva de la filosofía. «Todo responde a una filosofía que es la base con la que se construye la organización», precisa. Si esto lo contemplamos desde la atalaya del fútbol, podría valernos el símil de que es obligado fijar un objetivo y activar los recursos existentes para alcanzarlo. En ese camino, uno de los consejos más recomendables sería conseguir buenos compañeros de viaje. Ese podría ser el papel del FC Bengaluru United en una relación win-win con el Sevilla FC. En este plano, el conjunto hindú le sirve al club español de embajador en el emporio tecnológico de Bangalore. Y el club español le aporta al hindú todo su savoir faire en el terreno futbolístico, que no es poco.

En los últimos tiempos, las dos entidades han girado recíprocamente visitas al lugar de su socio. Tras la reciente efectuada por la delegación sevillista a India, Zamora describe que «la relación es mucho más profunda». De esa manera se logra «algo necesario en India, donde es muy importante que te consideren parte de su comunidad», Los siguientes pasos tienen que dirigirse a consolidar «las puertas que hemos abierto», con la vocación de «mantener relaciones permanentes y estables». En ese sentido, Infosys puede ser más que relevante. Se trata de una empresa tecnológica que da empleo a nada menos que 300.000 personas en todo el mundo. En el sector del deporte, una de sus especialidades es el tenis. El avance, sin duda, sería «explorar las posibilidades para el fútbol», objetivo para el que el «Sevilla FC podría actuar como laboratorio», propone Elías Zamora.

Momento de la presentación del hackathon en India / Foto Sevilla FC

Gestión de la disrupción

La tecnología convive con un hervidero de palabras nuevas que continuamente aparecen para definir situaciones inéditas. La mayoría de las ocasiones son préstamos del inglés, el idioma por excelencia del planeta digital. Cuando se habla de disrupción, se quiere uno referir al descubrimiento, desarrollo y puesta en práctica de una tecnología inexistente que da un vuelco por eficiencia o mejora de producción a algo ya existente. Para el director del Departamento del Dato del Sevilla FC, uno de los atractivos de Infosys es, precisamente, su «capacidad en la gestión y el desarrollo para la predicción de las disrupciones en el medio plazo con su posterior desarrollo«.

En el fuero interno de cualquier empresa, y en el caso de la entidad sevillista, «es importante contar con un equipo de desarrollo interno» capaz de conseguir «desarrollos propios» para superar problemas que nadie mejor que la gente de dentro conoce. Esta manera de enfocar la gestión no es óbice para que, desde fuera, los proveedores, aporten apoyo durante un tiempo que, con la línea que se marque desde la organización, se pueda, a posteriori, dar continuidad sin echar en falta esos apoyos externos.

Hackathon

El reto se llama: dominar al dato que aún tiene mucho que dar de sí. En ese sentido, Elías Zamora es de la opinión de que «queda mucho para que se pueda extraer el máximo valor de los datos». Con el propósito de exprimir a tope esa información, el Sevilla FC y FC Bengaluru United promovieron un hackathon, como ya informamos en DT. Duró tres días. Todo hackathon que se precie tiene que plantear un problema que los que participen tienen que solucionar. En esta ocasión, se buscó crear un algoritmo que ayude «a desglosar, entender y evaluar el rendimiento de los jugadores«, según decía las bases de la convocatoria.

Debajo de ese planteamiento late una pregunta que lanza Elías: ¿qué significa jugar bien al fútbol? La explicación que puede orientarnos respecto a esta cuestión es un clásico: se trata de medir, de hacer cuantitativo lo cualitativo. Para que trabajaran las 4.700 personas que se apuntaron al hackathon, el Sevilla FC aportó 40.000 informes de scouting, a una media de 1.000 datos por informe, lo que nos daría una cantidad total de 40 millones de datos. Con todo ese arsenal, lo primero, era «concretar cuáles son los elementos para evaluar o juzgar a un futbolista».

Y como consecuencia de eso, desarrollar un algoritmo de machine learning que permita que las máquinas «analicen los partidos y generen evaluaciones» con una mayor precisión y capacidad de producción. Este hecho nos coloca una vez más ante la evidencia de que los sistemas tecnológicos pueden alcanzar mayores cotas que el concurso del ser humano por si solo o con el auxilio de tecnologías insuficientes o no suficientemente desarrolladas. Lo que se traduce en que nunca hay un final y que siempre habrá cosas nuevas que descubrir. o mejorar.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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