¿Se agotan el espectáculo y el negocio en el deporte si se incrementa la tecnología?

(Pruebas de la FIFA de uno de sus nuevos instrumentos tecnológicos)

La respuesta a la pregunta del titular es radicalmente no, la tecnología no va a acabar con el espectáculo ni con el negocio. Es más, puede contribuir a que incrementen, y lo veremos con el paso del tiempo. Es cuestión de que progresivamente se vaya involucrando, primero, los gestores del deporte y los mismos deportistas lo vayan asumiendo para que, segundo, el público confirme el cambio con su apoyo. La confirmación del éxito de los instrumentos innovadores que se vayan introduciendo irá poniendo las bases de nuevos escenarios cada vez más avanzados.

¿Más espectáculo o más justicia?

De forma inevitable, al menos en Europa y casi en medio mundo, el principal foco en el que se ponen todas las miradas es el fútbol. El Mundial de Qatar demuestra que los añadidos tecnológicos cumplen su papel y, efectivamente, el espectáculo no sufre ninguna merma. Las posibles polémicas que se han producido, en lo que al fuera de juego se refiere, han sido rápidamente desactivadas desde el momento en el que la tecnología demostró que se cometían o no infracciones. Eso, desde luego, significa una mayor justicia, sin disminución alguna de espectáculo.

¿Se acabó la polémica?

La pregunta procedente ahora es, si el papel de la tecnología resulta inapelable, ¿ya no habrá debate? El error es que, sin pretenderlo, se considera que el espectáculo es sinónimo de debate, y no es así. El hecho sería que si la polémica disminuye es porque aumenta el veredicto justo, lo que no está reñido con la espectacularidad. El buen desempeño de los deportistas, la mejora de sus rendimientos, los momentos estelares, los resultados, los récords… todo eso no va a desparecer porque la tecnología tenga un mayor protagonismo. Podríamos decir incluso, que, si los debates polémicos desaparecen, la atención se colocará en todo lo señalado, y eso es bueno para el deporte.

¿Decae el negocio?

Este es un asunto peliagudo, hay que reconocerlo. Se supone que si la gente, por seguir con el ejemplo del fútbol, ya no tuviera materia para la polémica, se aburrirá y no irá a los estadios. Eso nos parece demasiado simple, pero es verdad que hay quien opina que sin polémica no hay negocio. En DT-Deporte Tecnológico pensamos que lo que verdaderamente quiere el aficionado es ver que su equipo o que su atleta favorito ganan. Si debe haber algún momento para expresar disgusto, no creemos que de golpe desaparezcan todas las razones para expresar frustración. Somos humanos, siempre habrá algo de lo que quejarse.

(El espectáculo en el fútbol no decaerá mientras haya porteros como Bono / Foto FIFA)
¿Qué más aporta la tecnología?

Hasta aquí hemos hablado de instrumentos que resuelven problemas en las competiciones. Pero como es sabido, la tecnología al servicio de los deportistas aporta mucho. Mucho para su rendimiento físico o estratégico. Y para su salud. Además, si le damos algunas vueltas, existen grandes referentes del deporte mundial que apuestan por una mayor espectacularidad en las competiciones gracias a la tecnología. Es el caso del entrenador del Bayer Munich, Julian Nagelsmann , que quiere estar conectado a sus jugadores por audífonos durante los partidos.

¿Existen reticencias?

Por supuesto que las hay. Es lo habitual en los procesos de incorporación de innovaciones en cualquier orden de la vida. Pero es cuestión de tiempo y de evolución. En la medida que se avance, la aclimatación y el convencimiento serán cada vez mayor. Un ejemplo muy nítido es el del sistema semiautomático del fuera de juego. La FIFA quiso siempre (y no lo criticamos) que fuera el árbitro el que tuviera la última palabra si era necesario, una vez vistas las imágenes. Pero no nos engañemos, el sistema del fuera de juego, con el balón inteligente, es tan perfecto que verdaderamente hace innecesaria la función a ese respecto de los jueces de línea.

¿Se avanzará?

Es imparable. No hay duda. Como se concluye con la lectura de este artículo, en nuestro medio no nos cabe ninguna interrogación respecto al avance de la tecnología en el deporte. Sin perder ni un ápice de espectáculo y sin que decaiga el negocio, sino todo lo contrario. Los nuevos instrumentos tienen suficiente capacidad y creatividad para hacer más llamativo el deporte. Desde las mejoras de los deportistas a una mayor involucración de los aficionados, los nuevos inventos elevarán las cotas del entretenimiento. Nos parece más evidente cada día que pasa.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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