Soluciones a las retransmisiones de fútbol, los eSports acechan ¿pero importa?

Momento del reciente partido de la Liga española entre Osasuna y Sevilla FC / Foto LaLiga.

Comparar futbol con eSports no es viable, salvo desde el punto de vista de la economía de la atención. Es decir, el número de televidentes es finito y las ofertas audiovisuales son muchas, casi infinitas admitiría decirse. En el terreno deportivo, y este es el quid de la cuestión probablemente, la irrupción de los eSports es creciente y, en algunos casos, la atención que acapara empieza a ser superior a la que obtiene el fútbol según lo que defiende este artículo de El Español. Pero no estoy de acuerdo con ese enfoque. El enfoque adecuado bajo mi punto de vista para encarar este hecho, se debe basar en el análisis de dos circunstancias relacionadas: los eSports son hijos de la era digital y, al menos de momento, captan la atención entre los nativos digitales, únicamente.

Un aspecto común de la era digital es que genera nuevas herramientas que desembocan en nuevos productos, inéditos hasta la fecha. Eso implica, en muchos casos (piénsese en la irrupción de Uber o Cabify) cambios en sectores tradicionales, que en este ejemplo expuesto son los taxis. Por tal circunstancia, los sectores o productos tradicionales se ven obligados a realizar modificaciones profundas. Renovarse o morir. Ese es el leitmotiv de nuestro tiempo para los actores tradicionales. Algunos lo podrán llevar a cabo, otros no y desaparecerán.

Fútbol es fútbol

Corría el año 1979 cuando un serbio que recaló en el Real Zaragoza como jugador y después como entrenador, Vujadin Boškov, pronuncio esta famosa frase, «fútbol es fútbol» en un precario español. Con el transcurso del tiempo ha quedado como explicación de situaciones que ocurren en este deporte. Pero en el ejercicio que realizo de comparar el fútbol con los eSports, mi intención es subrayar que, como deportes en sí tienen muy poco que ver aunque sea conceptualmente e incluso, si me apuran, desde el punto de vista económico. Por eso, no vale la pena enfrentarlos. El vigor del ‘deporte rey’ está fuera de toda duda. Sigue siendo el deporte de referencia en todo el mundo. La incorporación además de las mujeres en su práctica refuerza esa obviedad.

Esa realidad apabullante es motivo más que suficiente para descartar cambios en la cabecera del reinado deportivo mundial. Otra cosa es la atención que puedan obtener fútbol y eSports en el ámbito audiovisual, que veremos ahora. Aunque aquí también desconsidero desembarco masivo alguno de las audiencias del fútbol hacia los deportes electrónicos. Por una razón, son productos diferentes en sectores ajenos el uno del otro. No es como el ejemplo que señalábamos párrafos arriba entre plataformas de transporte de personas y los tradicionales taxis, dado que ambos actores, en este caso, sí están en el mismo sector.

Seguidores de River Plate / Foto Homefans

Competencia audiovisual

En la citada información de El Español, se afirma sin citar fuentes que últimamente los enfrentamientos de eSports obtienen más audiencia que determinados partidos de fútbol. Aporta, entre otros, como dato demostrativo del deterioro del interés por el fútbol, la congregación de 250.000 espectadores en el duelo entre los equipos de Ibai Llanos y TheGrefg, frente a partidos emitidos en Movistar como el Mallorca-Cádiz, que logró 140.000. Con esta base argumental, la conclusión más llamativa del artículo es que la propuesta de Superliga lanzada meses atrás por Florentino Pérez es la solución. Es decir, concentrar en unos cuantos equipos europeos toda la atención y que los demás… Los demás no parece que pudieran albergar un futuro muy prometedor con esa deriva.

No estoy de acuerdo con el análisis ni con la solución alumbrada. Si el fútbol es lo que es, es debido a su prevalencia en todo el mundo, no solo en las competiciones, sino mucho más allá, en las costumbres, en las emociones, en las calles y casi hasta en la genética. Lo que, bajo mi punto de vista, sí representa un camino que el fútbol tiene que transitar es el de la renovación en el apartado del audiovisual. Por la razón anteriormente esgrimida, es decir porque las tecnologías digitales obligan a efectuar cambios y mejoras inevitables.

Mejoras

El audiovisual vive tiempos convulsos. Se ha concitado mucha más competencia debido a las posibilidades que ofrece la tecnología. De forma singular, cuál serían las soluciones que podrían proponerse. Me atrevo con algunas, pensando en el objetivo de ganar atención entre los segmentos de edad de los jóvenes:

  • Lo primero y más asequible es incorporar locutores líderes. Un ejemplo más que procedente en este caso es Ibai Llanos. Hablamos de una persona joven que ha triunfado en las redes sociales como influencer. Pero además es un ejemplo de persona que ha logrado éxito siguiendo las normas que marca la era digital además de hacer gala de una ética muy respetable. Un precedente histórico, que impactó en su día en la forma de narrar el baloncesto, fue Andrés Montes.
  • Cambio de lenguaje: los nuevos comunicadores han modificado su forma de dirigirse a los espectadores. Hablamos de mensajes más directos compartiendo enfoques y términos propios de la gente más joven.
  • Espectáculo: las retransmisiones a través del audiovisual deben ser espectaculares. Acción (téngase en cuenta las aficiones a los videojuegos de los más jóvenes), variedad, innovación… La idea de retransmisiones lineales está desfasada.
  • Recursos: los más jóvenes están acostumbrados a la atención en varios frentes. Las infografías, los impactos en las redes sociales, las animaciones digitales… Estos recursos añaden valor al producto audiovisual. La tecnología 5G aporta enormes posibilidades como por ejemplo la realidad aumentada.
  • Valor económico: la disyuntiva gratis o de pago es un factor crítico para los consumidores digitales. Si es gratis, la contrapartida son los datos personales que han de ceder. En cuanto a la decisión empresarial de poner precio, nos topamos con el progresivo afianzamiento del modelo de pago, eso sí a precios mucho más accesibles que en el mundo analógico.
  • Conexión con el entorno: lo que pasa en el campo de fútbol, no es solo fútbol. Especialmente en los descansos, los contenidos llamativos pueden ser de gran interés también a través de las retransmisiones. Un ejemplo reciente fue el perro robot que apareció en un partido de la liga universitaria de fútbol americano.
Así bailó en el partido del equipo de fútbol de la Universidad de Misuri el perro-robot / Vídeo Twitter

El mantra de la experiencia

La accesibilidad a los contenidos es también un elemento determinante. Tanto desde el punto de vista de los dispositivos como el de los horarios. Todas estas propuestas van ligadas indefectiblemente con las prestaciones que ofrecen los estadios. En DT nos gusta hablar de estadios inteligentes. Son instalaciones que favorecen un desarrollo de posibilidades enormes. Las grandes infraestructuras tecnológicas permiten despliegues de última generación: cámaras de alta definición, wifi de alta velocidad facilitado por el 5G, funcionamiento de grandes pantallas con señal en directo desde dentro y fuera de los estadios, ubicación de los asientos controladas por app que gestionan los accesos también a los bares y tiendas… Y no digamos del concepto metaverso que ya recala en clubes como el Manchester City.

Toda esta batería de acciones aportadas por la tecnología, tienen como foco la creación de experiencias en los espectadores. Ese es el mantra que recitan a diario en Disney en su proyecto conjunto con Verizon y Microsoft para avanzar en las retransmisiones deportivas, como ya contamos en DT. Sin duda de ningún tipo, a la luz de todas estas mejoras, el fútbol no tiene ninguna posibilidad de retroceder en su protagonismo. Obviamente, siempre, y más ahora, los progresos se logran mediante innovaciones y el fútbol no puede dar la espalda a todo el universo de opciones que ofrece el tiempo en el que vivimos.

Benito Castro

Periodista, MBA, runner y apasionado de la transformación digital.

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